Blog

Consejos para el docente.

Técnicas de enseñanza para mejorar la motivación en el alumno.

Se ha demostrado que la motivación también se contagia, por ello es bastante eficaz que el profesor transmita su propio interés por la asignatura a los alumnos. Los jóvenes detectan la emoción en un profesor, así como su falta de interés. Aunque es cierto que la motivación nace del interior de la persona, existen formas de potenciarla. ¡Aquí las tienes!

1. Presentar información sorprendente.

Los alumnos parten desde el prejuicio “las clases son aburridas”. Pese a ser ésta un pensamiento generalizado, los estudiantes están deseando equivocarse. Despertar la curiosidad desde el factor sorpresa puede ser muy efectivo. La sorpresa se puede conseguir a través del uso de un material poco común, de una actividad que protagonicen los alumnos, de un debate, una reflexión que no esperaban escuchar, una noticia, pero que sea nuevo y sorprendente.

2. Interrogantes

Además de enseñar los contenidos que prevé el temario, el profesor debe crear preguntas y cuestionar la información que recién se compartió con los alumnos. Abrir debates siempre es conveniente ya que impulsa e incita a la participación conjunta, pero tampoco es necesaria mucha complejidad: a veces una simple pregunta hace cuestionarse lo estudiado por los alumnos. Así se consigue hacer partícipes del proceso de aprendizaje y enseñanza a los estudiantes.

3. Emplear tareas con objetivos reales.

Es más fácil abordar un trabajo cuando se sabe que tiene sentido hacerlo. Conseguir que los estudiantes conozcan la importancia de las tareas es un objetivo que debe plantearse el profesor. Sus alumnos trabajarán mucho mejor y entenderán el trabajo que hacen.

4. Variar y diversificar las tareas.

Al ser un curso largo, el profesor debe ir variando las tareas y actividades que los alumnos realizan en clase o en casa. Es posible perder el interés y la motivación de los alumnos si siempre se piden las mismas actividades. Por ello el profesor necesita ser activo y estar motivado para plantear esa diversificación.

5. Usar ilustraciones y ejemplos

Acompañar nuestras explicaciones con material gráfico siempre llama la atención, al igual que apoyarse con ejemplos que faciliten la comprensión de los conceptos. Toda estrategia encaminada a facilitar la tarea a los alumnos (incluyendo la exigencia de esfuerzo) será muy bien recibida por parte de los alumnos y mejorará el ambiente y su interés.